miércoles, 16 de mayo de 2018

Un regalo que se fué a Pamplona


Acabo de abrir el blog y no me lo puedo creer, llevo sin publicar desde ¡¡Diciembre!!.  La verdad es que no se que he hecho en estos meses, pero bueno aquí estoy otra vez y en esta ocasión para enseñaros un regalo muy especial que me encargaron desde Sukerrieta (Bizkaia) y que tuvo como destino final Pamplona.


Lourdes y Juan Carlos tenían un compromiso y confiaron en nosotras para preparar el regalo, que como los últimos que hemos preparado, consistió en una caja llena de paquetes, que espero que hayan disfrutado abriendo cada uno de ellos.


Como siempre rellenamos la caja con ropita comprada y otra hecha por nosotras y alguna cosilla que otra, y esta vez


Empezamos por la mantita,


envuelta en su papel de seda y con su etiqueta,


La chaqueta blanca con sus patucos a juego,


esta vez con un papel rosa liso,


Un cubrepañal, perfecto para los días calurosos del verano,


y su etiqueta.


la chaquetita de manga corta, a juego del cubrepañal y sus patucos.


Los protectores,


para mamá


las gasas,


en su paquete,


los baberos,


los bodies,


también en su paquete y con su etiqueta,


Unos pijamas,


un conejito achuchable.




y unas campanitas, con sus cascabeles, para el cochecito,



Una caja de galletas caseras y



una vez cerrada la caja con los lazos, añadimos unos confetis, unos globos y la etiqueta de bienvenida al bebé.


La caja salió de Nerja, sabemos que llegó a Pamplona, que se la entregaron al abuelo de la niña y esperamos que los padres y los abuelos hayan disfrutado abriendo los paquetes y descubriendo poco a poco todo lo que había dentro.

Gracias Lourdes y Juan Carlos por vuestra confianza y esperamos que hayais triunfado con el regalo.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Manoplas y esponjas



Creo que fue en Septiembre, cuando al comprar otras lanas para un jersey que no acabo de encauzar, descubrí estos ovillos, que sirven para hacer muchas cosas, como esponjas, manoplas y cualquier otra cosa que se tenga que mojar.


Primero compré la verde, para hacer la prueba.  Y como me gustó,


me hice con otros cuatro ovillos de diferentes colores, uno para cada miembro de la familia.


Según los iba tejiendo, una tarde para cada conjunto, iba decidiendo para quién iba a ser cada uno,


y ya que se acercaba la Navidad, aproveché para hacerles un regalo, hecho a mano, DIY, a cada uno de ellos.


La semana pasada, se añadieron 2 invitadas a la cena de Nochebuena, así que con los restos de los ovillos, tuve suficiente para hacerles una esponja a cada una de rayas multicolor.



Solo me quedaba encontrar una cajitas donde presentarlas,


Un papel donde envolverlas, y


una etiqueta para saber para quién era cada una.  

Las manoplas están hechas en unas agujas del 3.5, con 40 puntos.  5 cm de cenefa 1/1 y continuando con punto liso hasta llegar a los 26 cm. de alto total,  Aquí hice unos pequeños menguados para darles la forma redonda de arriba, de la siguiente forma: en la vuelta del derecho, tejer 2 puntos, pasar uno sin hacer, 1 punto del derecho, pasar el punto sin hacer por encima de este punto, 12 puntos del derecho, 2 puntos juntos, 4 puntos del derecho, 1 punto sin hacer,  1 punto del derecho, pasar el punto sin hacer por encima de este punto, 2 puntos del derecho,  La siguiente vuelta todo del revés.  Menguar en las dos siguientes vueltas del derecho otros 4 puntos, respetando siempre los 2 primeros, los cuatro del centro y los 2 últimos.  
No cerrar los puntos, pasar la hebra y tirar.  Coser el costado.  
Con la hebra que nos ha quedado al montar los puntos, hacer una presilla para poder colgarla.

Las esponjas también están hechas con 40 puntos, en una sola pieza.  Pero esto dependerá del tamaño de la esponja que vayáis a forrar.  Las que yo usé eran de las que dan en los hoteles, que tenía unas cuantas y me vinieron muy bien para este trabajo.

¡Feliz Navidad a todos!


martes, 19 de diciembre de 2017

Bufandas, bufandas y más bufandas



Cuando el año pasado aparecimos en la celebración de Navidad con nuestras bufandas, Santi no dudo ni un minuto y nos encargó 4 para sus nietos y una vez que pasó el calor del verano, empezamos a prepararlas para tenerlas a tiempo.



Mª Victoria nos había oído hablar de ellas y nos pidió que le buscàramos lanas para hacerles a sus nietos unas para Halloween.  Compramos las lanas y nos fuimos al Balneario, donde ella llevaba ya unos días, con todo preparado para poder aprovechar el descanso de allí para tejerlas.


Nosotras, para este tipo de labores, usamos agujas cortas y ella no sabe tejer con ellas, así que terminamos Alicia y yo haciéndole las dos bufandas, bordándolas y estuvieron terminadas para el último fin de semana de Octubre y sus nietos las pudieron disfrutar en la fiesta de Halloween.


Por si fuera poco, Francesco, nos escuchó hablar  y se empeñó en que él quería una y como teníamos lanas, pues se la hicimos.


con su Papá Noel, sus ciervos, abetos,


muñeco de nieve, copo de nieve.


angelito y cascabeles.  Aun no se la hemos dado, pero espero que a disfrute en estas fiestas.


En medio, vinieron un día a comer los Orta-Gutiérrez, vieron la producción y les encantaron.  No sabemos si en broma o no, Ana María nos pidió cuatro, una para cada uno de la familia. Yo publiqué en Instagram las que ya había hecho y su hijo, GastroGuillermo, me dijo que le encantaban y que quería una.  Lo que él no se podía imaginar era que ya las teníamos casi terminadas y cuando vinieron el fin de semana pasado, se las dimos. No se lo podían creer y se las pusieron ese mismo día para ir a cenar con sus padres.  De estas no tengo fotos.


Y como no podía ser de otra forma, Paula, la nieta de Mari y Paco, también tiene la suya.  Esta no tiene ojos ni abalorios, porque Paula es muy pequeñita y nos daba miedo que se los pudiera tragar, pero no le faltan ni el Rey Mago ni los ciervos ni los demás dibujos de las grandes.

Esperamos que todos ellos las disfruten y aviso ESTE AÑO NO HAGO NINGUNA MAS.

No os puedo poner las instrucciones para hacerlas, porque son de diferentes tamaños.  Buscar restos de lanas, a poder ser del mismo grosor.  Calcular la anchura que os venga bien y hacer una tira lo larga que queráis.  Una vez terminada, en cada color, bordáis motivos navideños o de Halloween, unos cascabeles en los extremos y ya teneis las bufandas.

viernes, 1 de diciembre de 2017

La Boda de Natalia y Nacho


El 4 de Noviembre se casaron Natalia y Nacho,  después de más de un mes de preparativos, por fin llegó el día.  Nervios y mucho trabajo, para que todo quedara a gusto de los novios y creo que lo conseguimos.


Empezamos por la casa de la novia, donde unas bolas de atrapanovios decoraban la escalera,


Las flores de la Iglesia, donde Mari y su familia se esmeraron y quedó precioso,


A la entrada de la Iglesia, pañuelos,


en sus bolsitas,



y los conos con los pétalos de rosas.


A la entrada del hotel, además de la bienvenida, estaban preparados los protege tacones,



en tres tamaños diferentes, para todos los gustos.


Y dentro, en el jardín donde se sirvió el aperitivo,


un árbol de huellas,


con tintas y bolígrafos de colores otoñales y las instrucciones.


El sitting plan,


donde cada invitado se encontró para saber en que mesa tenía su sitio reservado.




El fotocol, muy marinero.  Aunque la decoración de la boda iba toda de otoño, en este caso, ya que el sitio lo admitía, hicimos todos los accesorios relacionados con el mar.


La Dorada, los salvavidas, el ancla, el timón, los delfines y tiburones, los gorros marineros...........


Ya en el comedor,


Los menús,


acompañados con unas ramitas de olivo, en honor a la familia del novio que son de Jaén.


Los centros de mesa, montados sobre platos plateados, con granadas naturales y flores y hojas muy otoñales,


y en cada plato, la cajita con la pulsera que encargaron los novios, como recuerdo de este día tan especial.


Los números de las mesas, iban con el mismo motivo que los posavasos de debajo de las cajitas,


y puestos junto a los centros.


Estos son los siete colores de las cajitas, que iban intercaladas en las mesas.


En los baños, todo personalizado, con el logo de la boda, 


Ordenados en cestitos de mimbre


creo que no faltó de nada,


y por cómo quedaron los cestos al final del día, o se usaron muchas cosas, o los invitados se llevaron muchos recuerdos.


Ya en la zona de copas, montamos las mesas dulces y una salada, de la que no hicimos fotos.


Esta vez, la guirnalda eran de hojas verdes, sin nombres ni mensajes.


Esta es una muestra de las manualidades que hice para las mesas,


los mini donuts llevaban debajo una base con lengüeta para poder cogerla mejor y una banderita con el logo de los novios.


Las chocolatinas, con el fondo de hojas y el logo,


La tarta adornada con los mismos colores que los cupcakes era de chocolate.


los mini cupcakes con los baners festoneados,


los brownies con frambuesas,


las palomitas en sus cajitas fucsias,


los cake pops, en sus cajitas


que algún invitado abrió y fotografió,


Las galletas,  en los mismos colores que el resto de la mesa, y con forma de manzanas, de hojas, bellotas, 


Y el rincón de las bengalas,


Avisamos a los músicos que cuando los novios empezaran a bailar, todos los invitados debían coger una bengala y encenderla,


Las bengalas y los mecheros, también personalizados.


Y el efecto quedó bien bonito.


Estas son las insignias que debían llevar algunas de la niñas invitadas, pero que desaparecieron en el follón de cajas y bolsas y no fuimos capaces de encontrarlas.

Después de esto sacamos una cena, de la que tampoco fuimos capaces de hacer fotos.

Fue un día agotador, pero viendo el resultado, mereció la pena.

Gracias Juani, Natalia y Nacho por confiar en nosotras para hacer de este día algo más especial si cabía.

Por cierto, la mayoría de las fotos las he "robado" de la página de fotos de la boda.  Gracias a todos por colaborar en esta entrada.